Proyecto Ambiental

En convivencia con Nuestra Casa Común

logoNOTA VIRTUAL A LA PROFESORA NOELIA LEZICA

Por Macarena Lavinia, Taciana Pucciariello, Camila Slaimen, Roció Balent, Tiziana Passini, Agustina Nues.

Entrevistadoras: Ante todo le agradecemos la cordialidad de acceder a la entrevista y por brindarnos su tiempo.

Profesora Noelia: ¡Hola! es un gusto que se contacten conmigo para esta entrevista virtual. Antes que nada, me presento: mi nombre es Noelia Lezica, soy profesora de matemática y de Física con trayecto en Ciencias Naturales, trabajo actualmente en la Escuela Secundaria N°108 de Gregorio de Laferrere donde en el presente año llevamos adelante, en forma conjunta y colaborativa entre biología, matemática e Introducción a la Física, un proyecto de ecología con los estudiantes de 4to año.

Con respecto a la primera pregunta que plantean: ¿Qué importancia tiene ser un ambientalista en el momento socioeconómico que vivimos hoy en día?

Es clave, incluso creo que ya no deberían existir "ambientalistas" sino que el cuidado del medio debería ser parte de un hábito, algo cultural.

En mi opinión, tiene que haber una decisión política donde cada país tome las riendas y sancione leyes al respecto, porque hasta ahora se han dejado las cuestiones ambientales a criterio y conciencia de la población y, peor aún, dándole libertad de acción al criterio y conciencia de intereses privados; hemos llegado a una situación crítica.

No hay duda que la problemática ambiental afecta a la sociedad toda, pero no olvidemos que va más allá de ello porque todos los ecosistemas se ven afectados por consecuencia de las actividades humanas. Estas actividades están relacionadas con la explotación de recursos naturales, producción de bienes y servicios, construcción de ciudades, generación de tecnología, etc que tienen como fundamento ser "beneficio" para la población dejando de lado las consecuencias o e impacto ambiental que se genera. Dicho de otra manera: se da prioridad al factor económico antes que al ecológico.

Entrevistadoras: ¿Cómo podemos hacer para cuidar el medio ambiente desde nuestros hogares?

Profesora Noelia: Es fundamental hacerse cargo, a lo que me refiero es a que si vas a comprar algo te preguntes sinceramente si lo necesitas y qué impacto ambiental tienen tanto la producción, el packaging, como los desechos de aquello que vas a comprar.

El ejemplo que siempre uso como antiecológico es el de los regalos a los que se les dice "una pavadita bien envuelta"... son artículos que por lo general están hechos de material sintético, no tienen utilidad más que decorativa, si tienen brillos gibré más contaminantes son aún, vienen envueltos en plásticos de un solo uso y otro envoltorio que suele ser de papel o también de plástico decorativo. En resumen, el regalo te salió barato en dinero pero para biodegradarse tardará cientos de años. Así que sale caro para el planeta.

Acciones concretas:

-Separación de residuos (papeles limpios y secos, plásticos, pilas, basura negra y orgánicos)

-Descartar residuos correctamente (es decir, que papeles y plásticos vayan en contenedores verdes) y si no tenés alguno cerca, contactar a quiénes juntan estos materiales para reciclar -en el siguiente enlace encontrarán puntos de entrega para hospital Garraham- http://vaporlospibes.org.ar/

Las pilas hay que llevarlas a los puntos de recolección y si no guardarlas hasta que puedas acercarte a uno, etc.

-Elaboración de un compost o simplemente podés enterrar residuos orgánicos.

-No boicotear a quien está haciendo separación de residuos, me refiero a por ejemplo, no tirar yerba en el contenedor de papeles.

-No fumar. El cigarrillo no sólo hace mal a la salud por el hecho de fumarlo sino que las colillas son sumamente contaminantes y no se pueden reciclar.

-Evitá consumir chicles, son derivados del petróleo como cualquier goma o plástico.

-Para tomar una bebida no necesitas un sorbete o pajita asique no hace falta que lo uses.

Los sorbetes son plásticos de un solo uso, sirven unos minutos y tardan como cualquier plástico cientos de años en degradarse.

Hay empresas que sirven sus bebidas en vasos inestables y con tapa para que uses sorbete, mi recomendación es no ir a esos lugares, o llevar tu sorbete reutilizable (de última de papel), o llevar tu propio vaso.

-Llevar tu taza o botella en la mochila. Así, si vas a tomar algo en un lugar donde sirven en plásticos de un solo uso, pedís que te lo sirvan en tu taza. La cadena de cafetería Starbucks te cobra menos si llevas tu propia taza. Es una campaña en favor de hábitos sustentables.

-Comprar a granel. El arroz, harina, yerba, lentejas, cereales, avena, nueces, aceite, etc. se pueden comprar en dietéticas por kilogramo o litro y si llevas tus bolsas y botellas reutilizables no generas residuos plásticos.

-Ser vegetariano. La ganadería emite grandes cantidades de gases efecto invernadero. (Atención: vale aclara que quien decide ser vegetariano tiene que hacer un proceso acompañado de un profesional de la salud)

-Usar cepillos de dientes de bamboo (reducción de uso de plástico, son 97% biodegradables)

-El envase de los dentífricos no se puede reciclar, la alternativa ecológica sería buscar marcas que usen envases recargables (-suelen ser veganas-)

-Usar copa menstrual.

-Llevar siempre una bolsa de tela en la mochila o cartera por si necesitamos hacer compras.

-Rechazar, siempre que sea posible, la bolsa o envoltorio de plástico.

-No usar gibré. Es muy bonito. Pero altamente contaminante e imposible de reciclar.

¿Usted cree que los gobiernos actúan a causa de la contaminación?

"Actuar" es la palabra justa, porque se ve, indiscutiblemente, a los gobiernos con discursos a favor del ambiente y en lucha contra la contaminación. Pero, si vamos a mirar hechos concretos, no hicieron nada para detener los problemas de contaminación. A veces, haciendo vista gorda al incumplimiento de normativas y otras aprobando proyectos empresariales que dañan ecosistemas y la salud de poblaciones enteras.

Entrevistadoras: ¿Qué la inspiró a ser ambientalista, como inició y que propósito ve en sus acciones?

Profesora Noelia: El conocimiento. No sé si es correcto llamarme ambientalista, pero soy una persona consiente.

Al ignorante no se lo puede juzgar porque no sabe y hay gran parte de la población que ignora la gravedad del problema ambiental. Algunos por falta de información correcta y educación y otros por "comodidad" (bien dicen "no hay peor ciego que el que no quiere ver") porque una vez que tomas contacto con la situación ya no hay vuelta a atrás, ¡tenés que hacer algo!

Hace unos días la ONU declaró "Emergencia climática"; El Papa Francisco nos hablaba de estos problemas cuando nos llamaba a cuidar la casa común en la encíclica "Laudato si" y pedía a las naciones atender la deuda del norte del mundo con el sur y ya hoy también declara emergencia climática.

Hasta se está trabajando un proyecto de ley en nuestra legislación para declarar emergencia climática.

La población no puede hacer más oídos sordos como vino haciendo hasta ahora.

El propósito de mis acciones venía en un principio por el lado de decir: "ok, ésta es la situación y está todo mal pero hay que seguir viviendo dentro de este sistema consumista, ¿qué voy a hacer yo al respecto, cómo generar menor impacto y hacerme cargo de mis residuos?" Ahora mi propósito va orientado a la educación.

Entrevistadoras: ¿Qué mensaje dejaría para la siguiente generación?

Profesora Noelia: Les pediría disculpas. La humanidad en 100 años logró hacer un desastre absoluto, desde la segunda revolución industrial y la invención del plástico hasta la fecha. Dos grandes inventos que pensaron que iban a ser la "salvación" (económica) porque trajeron confort...

A eso agreguemos la tala indiscriminada, la perdida de especies, mal uso y distribución del agua potable, emisión descontrolada de gases efecto invernadero, todo a sabiendas de que se estaba dañando el planeta y se miró para otro lado.

Les pediría disculpas por creer que eso sucedería en un futuro (lejano, según decían) y que serían las generaciones venideras las que debían resolver esos problemas. Discurso que siguen manteniendo algunas personas al día de hoy (Es increíble).

También les diría ánimo! porque somos muchos y ahora por cuestiones de redes sociales estamos "más cerca" y aunque falta mucho por hacer, por reclamar a gobiernos, empresas e investigar en ciencia y tecnología. Pero hay ganas y necesidad imperiosa. A veces llegar a la crisis es necesario para generar cambios en la gente.

Hay que lograr un equilibrio y vivir en armonía con el medio ambiente. Lo mínimo que podemos hacer es hacernos cargo de la gran macana que nos mandamos como humanidad. No hace falta convertirse en el ermitaño y vivir en la montaña, hay que buscar, pensar, llevar adelante una alternativa aquí y ahora. ¡Basta de dejarle el problema a las generaciones venideras!

Entrevistadoras: Muchas gracias Profesora.

Profesora Noelia: Espero que les sirvan mis respuestas y quedo a disposición. Gracias a ustedes.

logoHAMBRE DE SOJA

Por Profesora María Cecilia Pregelj y colaboración de alumnos y alumnas de quinto año.

Con los alumnos de 5to año hemos realizado el análisis del documental "Hambre de soja", dirigido por el biólogo Marcelo Viñas. En él es posible visualizar, cómo a lo largo de la historia se va estableciendo un modelo económico hacia afuera, que cada vez más dependiente de necesidades foráneas impone un modelo productivo a expensas suyas. Un modelo en el que pasamos de ser el “granero del mundo”, donde proveíamos de carnes y variados granos a diversos países, luego pasamos por tener un leve desarrollo industrial, para finalmente re primarizar nuestra economía, produciendo aquello que los países más desarrollados demandan. Es así como hoy ocupamos nuestro lugar como productores de materias primas, en esta división internacional del trabajo que pareciera perpetuarse en el tiempo.

Implementamos en el aula la propuesta de analizar el documental, porque nos permite descubrir tanto las ventajas como desventajas de este modelo productivo, que por un lado permite incrementar la producción a niveles impensados y por otro genera desempleo, pobreza y un gran impacto ambiental. En este caso particular hablamos de la producción de “soja”, pero no olvidemos que esta forma de producir se aplica a gran parte de las actividades económicas argentinas principalmente a las correspondientes a la región pampeana.

En primer lugar, tiene gran importancia el desarrollo de la tecnología en la actividad agrícola, denominada como Revolución verde e iniciada aproximadamente en 1970. Revolución que comenzó con la implementación de semillas mejoradas, para llegar hoy al uso de un paquete tecnológico que combina organismos modificados genéticamente -vulgarmente denominados “semillas transgénicas” - con agroquímicos y siembra directa. Este paquete tecnológico que proveyó durante mucho tiempo la multinacional estadounidense Monsanto, adquirida en 2018 por Bayer, ofrece las semillas RR (Roundup Ready) que necesitan un cuidado mínimo ya que son resistentes no sólo al glifosato -herbicida de amplio espectro -, sino que soporta condiciones climáticas adversas para este tipo de cultivo, como los presentes en el Norte de nuestro país, caracterizadas por la escasez de lluvias y elevadas temperaturas.

A causa del uso de este paquete tecnológico, se ha llevado a cabo un proceso de “Sojización”, es decir, el desplazamiento de otras actividades económicas menos rentables como la ganadería y otros cultivos tradicionales por el cultivo de soja. El documental nos muestra varios ejemplos, tal como el cierre de numerosos tambos en Santa Fe y el reemplazo del cultivo de algodón por el de soja en la región chaqueña, cuyos campos han sido vendidos o arrendados a grandes productores sojeros. La tecnificación no solo ha llevado al desplazamiento de estas actividades, sino también a la expulsión de la mano de obra que realizaba las mismas, generando una verdadera “desertificación del agro” y un éxodo rural hacia los suburbios urbanos. Es decir, que donde antes había mucha gente trabajando ahora hay maquinaria y como consecuencia una gran cantidad de población desempleada, lo cual desencadena hambre y pobreza.

Debemos tener en cuenta que la soja que producimos es utilizada como forraje para alimentar al ganado de países europeos y asiáticos o como insumo para la producción de biocombustibles, y dejamos de producir aquello que es demandado localmente llevándonos así a la pérdida de nuestra soberanía alimentaria. Es decir, que dejamos producir una gran cantidad de alimentos variados que servirían para alimentar a toda nuestra población, para producir soja que alimentará ganado y abastecerá vehículos en otras partes del mundo.

Por último, y no por ello menos importante, es el impacto ambiental que genera. El monocultivo de soja al igual que de cualquier otro cultivo, si no se practica con la técnica de rotación en la que se alternan plantas de diferentes familias con necesidades nutritivas diferentes, ganado o inclusive se deja el suelo a barbecho -descansando- evitando que se agote, se ocasionan pérdidas millonarias en la fertilidad del suelo. Con el paso del tiempo, este uso inadecuado del suelo sumado a la aplicación de herbicidas y pesticidas originan suelos improductivos que son abandonados, quedando expuestos a los agentes climáticos como las lluvias y el sol que los erosionan provocando la desertificación de los mismos. No olvidemos que el suelo es un recurso natural básico y por lo tanto indispensable, ya que a partir de él se producen los alimentos.

Este no es el único impacto que genera, también se deforestan selvas y bosques perdiendo flora nativa y destruyendo el hábitat de numerosas especies como el tatú carreta, se contaminan el suelo, el aire y el agua con agroquímicos lo que también causa enfermedades, y como ya dijimos produce pobreza, desempleo, dependencia, pérdida de soberanía alimentaria, destrucción de otras actividades económicas y la obtención de suelos improductivos.

A continuación podremos observar algunos dibujos e historietas que los alumnos de 5to “A” y “B” realizaron en su trabajo práctico a partir de la dicotomía: “Soja exportadora de nutrientes y generadora del hambre en nuestro país”.

logoARIELA SCHNITMAN: LA VISIBILIDAD DE LA EMERGENCIA CLIMÁTICA Y EL PLÁSTICO QUE NOS CONSUME

Por Primeros años y tercero A.
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Hace poco tiempo atrás todos y todas nos encontramos en las redes sociales, canales de televisión y medios gráficos, con una información que parecía envalentonar nuestra lucha ambiental: “la Argentina ha declarado la emergencia climática” rezaban los titulares más importantes.

Sin embargo, con el correr de las horas, la efervescencia se fue diluyendo, pero no la esperanza. Es que, en realidad, lo que se declaró fue “una preocupación” sobre la situación medio ambiental actual.

Ariela Schnitman es Asesora política del Senado de la Nación, lleva 12 años de experiencia como especialista gubernamental en el campo de las políticas públicas y se apasiona por la visualización pública de los datos, los monitoreos y asuntos parlamentarios y las políticas ambientales. Entre otras cosas es Consultora de innovación en la municipalidad de Baradero y Coordinadora de voluntarios de la Campaña Hola Congreso, para la promoción de la transparencia, el acceso a la información y la participación ciudadana en el Congreso de la Nación. Actualmente también trabaja en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y ha tenido la deferencia de colaborar con nuestra revista y aclararnos un poco más el panorama sobre cuestiones ambientales en la Argentina desde el interesante informe de datos y difusión al que podes acceder haciendo click en la imagen gráfica.

Ariela… ¿Cómo entendés, luego de la producción de tu informe, lo que sucedió en los medios de comunicación ante la declaración de emergencia climática? ¿Creés que contribuye a pesar de la desinformación de los medios?

Creo que toda discusión sobre la temática ambiental, suma, y mucho. Pero a la vez, la mala información es un problema, no solo porque saca a la luz el desconocimiento y/o desinterés por parte de la prensa y los medios de comunicación por los graves problemas ambientales y por los procesos legislativos de nuestro país, sino porque puso el tema en agenda dando por cerrada la lucha por la declaración de emergencia.

La emergencia climática y medioambiental no está declarada. Solo se expresó preocupación. Hay una gran diferencia entre estas dos. La primera obliga al gobierno nacional a tomar acciones urgentes, mientras que la segunda es solo una exclamación sin efectos prácticos.

Si desde los medios se mal informa, sólo se contribuye a sumar más confusión a temáticas muy complejas y de las cuales la humanidad toda debe tomar consciencia de manera urgente.

En todo caso... ¿Cómo se logra visibilizar una causa y para qué sirve? Muchas veces la gente reacciona con odio ante el movimiento de jóvenes.

No existen fórmulas mágicas ni maneras únicas de darle visibilidad a una causa. Todo va a depender de quién es nuestra audiencia, con quién vamos a tratar de conversar.

El sentimiento de odio o rechazo muchas veces es la reacción a la falta de empatía. No podemos pretender que el resto empatice con nosotros si nosotros ni intentamos, a la vez, empatizar con ese otro. Entender qué piensa, qué siente, qué le está sucediendo a ese otro es fundamental y debería ser el primer paso de cualquier movimiento o intento de acercamiento. A ninguno nos gusta que venga un desconocido y que nos diga que lo que estamos haciendo está mal. Eso genera rechazo inmediato.

Por ello, el primer paso debería ser siempre, a mi entender, el empatizar, tratar de conectar con ese otro. Vamos a pensar muy distinto, sí, pero seguramente hay al menos un punto que tengamos en común. Una vez que lo encontramos hay que construir sobre eso. Hablar desde el sentimiento, desde el cómo y por qué nos afecta y nos preocupa siempre es una mejor estrategia.

Somos todos responsables, en mayor o menor medida, de la crisis medioambiental. Por eso, al tomar la bandera de una causa tan compleja como esta, creo que debemos hacerlo con humildad y con mucha autocrítica. Repensar nuestros propios hábitos de consumo, cuestionar nuestro propio accionar e introducir cambios en nuestra rutina, por más pequeños que sean, es una gran fuente de inspiración para otros. Dar el ejemplo, contar el porqué de lo que hacemos sin criticar a quien nos está escuchando contagia más de lo que podemos imaginarnos. Las redes sociales son un gran medio para hacerlo.

Hoy por hoy hay muchas organizaciones y movimientos con estrategias distintas, todas con el objetivo de darle visibilidad a la causa ambiental, pero cada una con su propio tinte. Está en cada uno encontrar su propia manera de hacer activismo.

Desde la campaña cero plásticos... ¿Pudiste sacar alguna conclusión respecto de la participación ciudadana?

No tengo datos estadísticos de esto, pero lo que percibo es una gran resistencia a cuestionar consumos y hábitos.

El plástico está metido es todos los ámbitos de nuestra vida. Es un material que está presente en todos lados, en casa movimiento que hacemos, y lo hemos normalizado. Se consume y se desecha segundos después porque así lo hicimos siempre, y así lo viene haciendo la generación anterior a nosotros también. Es fácil y práctico.

No solo hay mucha desinformación respecto a la durabilidad y toxicidad de este material, sino que además su uso hace al "confort".

Muchas personas, sobre todo los jóvenes, han empezado a cuestionar la utilización del plástico en objetos descartables, pero aún hay un gran camino por recorrer.

¿Sentís que desde el ámbito político se colabora con la causa ambiental?

La causa ambiental no está en la agenda política. Existen algunos casos aislados, sobre todo locales de ciertas medidas específicas para combatir problemas puntuales, pero no es una temática que preocupe al ámbito político argentino.

Ante la visualización de datos... ¿Por qué crees que no logran transformarse los proyectos en leyes?

Los proyectos de ley sobre plásticos no han avanzado en el Congreso por falta de voluntad política.

La mayoría de las empresas siguen entregando plásticos... ¿Crees que el cambio puede ser real?

Si! es totalmente posible. Pero para eso son absolutamente necesarias dos cosas; por un lado, una regulación estricta y un control estatal fuerte, y por otro, cambios en nuestra manera de consumir.

Las empresas responden a demandas del mercado. Como consumidores tenemos un gran poder. Debemos tomar conciencia de la presión que podemos ejercer al dejar de consumir ciertos productos que vienen envasados y empaquetados en plástico y exigir opciones más sustentables.

¿Por qué te intereso visibilizar estos datos?

Darle visibilidad a los datos ayuda dar visibilidad también a la falta de interés político por una problemática que debe ser atendida urgentemente. Permite ver con claridad y de manera sencilla los antecedentes y tratamiento legislativo de la temática y dar apertura a lo que sucede en el Congreso de la Nación.

¿Crees que en las redes sociales la información ambiental circula de forma efectiva y con conciencia de lo que se dice?

Las redes sociales se han convertido en una plataforma de intercambio de información y opiniones muy interesante. Muchas personas usan sus cuentas personales para concientizar sobre la problemática ambiental, brindar consejos sobre hábitos más sustentables y, a la misma vez, para informarse aún más. Se han convertido en espacios de intercambio y de encuentro que a mi entender tienen un gran valor y son efectivas porque acercan e interpelan desde un punto de vista más personal.

Por supuesto, siempre es importante chequear la información.

¿Cómo ves desde lo ambiental a la Argentina hacia 2030?

Estamos dando los primeros pasos, empezando a tomar consciencia. Quiero creer que en los próximos años vamos a poder contagiar esa preocupación e ir reduciendo nuestra huella ambiental cambiando nuestros hábitos y, lo que es muy importante, exigir a nuestros representantes y productores de bienes y servicios que consumimos, acciones urgentes y drásticas para enfrentar la crisis ambiental y asegurar la sustentabilidad y sostenibilidad de nuestro mundo.

Muchas gracias Ariela por la nota y las reflexiones. Ha sido un placer para nuestra Escuela poder entrevistarte.

Invitamos a todos y todas a conocer el trabajo de nuestra entrevistada. Clickeando en la imagen pueden acceder a los trabajos de Ariela Schnitman.

logo ¿QUÉ HACEMOS CON EL MEDIO AMBIENTE?

Por Colantuono, Frano, Quidiello, Insaurralde.

El cuidado del Medio Ambiente es algo que, como humanidad, tendríamos que priorizar de forma consciente. Estamos destruyendo nuestro planeta y dentro de poco tiempo vamos a entrar en una situación crítica con respecto al mundo y a la vida en general. Si no tomamos seriedad sobre las acciones que vamos a realizar de acá a unos 10 años, tendríamos que preocuparnos por la continuidad de la vida como algo imposible. En ese contexto el mensaje de la ONU fue claro: “El cambio climático es el mayor desafío de nuestro tiempo y nos encontramos en un momento decisivo. Desde pautas meteorológicas cambiantes, que amenazan la producción de alimentos, hasta el aumento del nivel del mar, que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas, los efectos del cambio climático son de alcance mundial y de una escala sin precedentes. Si no se toman medidas drásticas desde hoy, será más difícil y costoso adaptarse a estos efectos en el futuro”.

Creemos que resulta indispensable comenzar por pequeños hábitos que permitan cambiar las bases de nuestras sociedades y así poder salvar el futuro de la subsistencia. Estamos hablando de un conflicto que tiene los efectos de una guerra devastadora y que requiere de compromisos socio políticos de importancia. Ambos casos están relacionados con la puja que atañe a los recursos de nuestra tierra. Lo que está pasando amenaza incluso a cada una de las especies que conviven en el planeta...

Los celulares, el mal uso de la tecnología y la forma de vivir que sostenemos en este momento es una amenaza con altos niveles de extinción. Si no promovemos el cuidado del medio ambiente, la vida tal cual la conocemos va a cambiar definitivamente ya que la sociedad prevalece en un descarte constante en donde lo que se rompe se tira y no se repara.

Creemos, bajo un signo de esperanza, que el desastre ambiental tiene vuelta atrás. Pero el problema radica en la difícil situación que implica cambiar el rumbo de nuestros hábitos tal cual los concebimos y no interesarnos por el bienestar de nuestro planeta.

Cada instante que pasa le estamos privando a la naturaleza el hecho de florecer y generar la vida que, por defecto, tiene en su ADN natural.

“De 1880 a 2012 la temperatura media mundial aumentó 0,85 °C. Los océanos se han calentado, las cantidades de nieve y hielo han disminuido y el nivel del mar ha subido. De 1901 a 2010, el nivel medio mundial del mar ascendió 19 cm, ya que los océanos se expandieron debido al hielo derretido por el calentamiento. La extensión del hielo marino en el Ártico ha disminuido en cada década desde 1979, con una pérdida de 1,07 × 106 km2 de hielo cada diez años”

El cambio es posible, pero primero tendríamos que preocuparnos por el futuro, accionando sobre nuestro presente para que podamos prevalecer en el tiempo de nuestro planeta. Y, en lo posterior, tratar de generar un cambio social capaz de actuar de forma rápida y efectiva, cambiando incluso el sistema industrial, modificar nuestra alimentación y sustituir el ciclo de residuos que naturalizamos con nuestras acciones diarias.

Existen actualmente islas de basura que imposibilitan la circulación de oxígeno sano y que perturban el mundo natural. Cuidar de la biodiversidad debería ser una moda continua de la condición humana. En nuestras acciones está la clave. No debemos olvidarnos de ello.

logoBAN KI MOON

mirá el video en https://www.youtube.com/watch?v=BYzeOCOUtK0

Fue el octavo secretario de las Naciones Unidas, lugar desde el cual promovió misiones de paz y actividades políticas relacionadas a los asuntos ambientales.

Antes de despedirse de la Organización expresó que “Este creciente nivel de exigencia de que son objeto las Naciones Unidas está en consonancia con un panorama mundial que experimenta cambios drásticos y con el número cada vez mayor de retos que ningún país puede enfrentar por sí solo” expresando que “somos la primera generación que verdaderamente siente los efectos del cambio climático y la última que puede adoptar medidas realmente eficaces para evitar sus peores consecuencias, a principios de mi mandato decidí tomar la iniciativa contra esta amenaza existencial. Cuando asumí el cargo, las negociaciones internacionales sobre el clima avanzaban con lentitud y no se aceptaba universalmente que el Secretario General de las Naciones Unidas tuviera un papel que desempeñar; sin embargo, no podía contemplar con los brazos cruzados la vacilante respuesta mundial al reto definitorio de nuestra época, que ya estaba teniendo efectos en todos los ámbitos de la labor de la Organización. Entablé entonces contactos directos con los dirigentes mundiales, realicé visitas a algunas de las zonas más afectadas del planeta y puse en marcha una amplia serie de iniciativas para mantener la cuestión —incluida la financiación climática— en un lugar destacado del quehacer mundial. Junto con la acción mundial emprendida a diversos niveles por los gobernantes, la sociedad civil, el sector privado y otros muchos agentes interesados, dicha labor contribuyó a que en 2015 se concertara el Acuerdo de París. Ese acuerdo fue un triunfo para las personas, el planeta y el propio multilateralismo. En el Día de la Tierra de 2016, el Acuerdo fue firmado por 175 países, cifra que constituyó un récord mundial”.

Actualmente, y a partir del acuerdo logrado por la ONU, la Argentina ha declarado (solo declarado) la emergencia climática desde las Universidades y en la cámara de diputados gracias al aporte de Jóvenes por el clima y Fernando Pino Solanas y una comunidad de individualidades que, asumiendo su rol de ciudadanos y ciudadanas, contribuyen a difundir y mejorar el medio ambiente. Se ha propuesto así un presupuesto mínimo al cuidado del Medio Ambiente. Fuente de la nota: un.org

logo FOCO LAS TONINAS: MEDIO AMBIENTE Y FIBRA ÓPTICA

Por Castillón, Hilbe, Ramírez, Tabares de primer año – Puopolo, Farías de tercer año.

El reparto del equilibrio entre medio ambiente y tecnología tiene una de sus máximas expresiones en el negocio multimillonario que es internet. En esta nota indagamos dicha relación desde un enfoque socio – ambiental en un presente tan complejo.

Desde hace muchos años Las Toninas está pasando por un momento difícil, que perjudica a sus habitantes mediante una situación económica que es lamentable. Para las políticas municipales de la región, la situación pasa casi desapercibida. Desde ese lugar, los veraneantes presentan cada temporada sus quejas respecto a las playas sucias y olvidadas y la obra pública ausente. Pero en medio, esta playa que supo ser de las más importantes de la costa atlántica, sufre las consecuencias de la extracción de sus recursos naturales olvidando que estos no bienes apropiables, sino que son de todos y todas.

Las Toninas se convirtió en un espacio turístico anticuado, desolado y sin empleos, y esto se debe a una sola respuesta: las pocas personas que hoy habitan su territorio no ven el futuro lejano como algo esperanzador.

Así, la fibra óptica no implica que los inviernos sean sencillos económicamente ni que la Educación se vea potenciada por la presencia de este cable que alimenta al mundo. No hay siquiera wi – fi gratuito, contrario a lo que sucede en diversas zonas de Buenos Aires.

El sistema de cableado que recorre 1800m por debajo de la tierra llega hasta el mar alimentando de forma efectiva la producción de internet. De allí pasa a Brasil, se extiende en distintas localidades y se conecta con diferentes cables en Estados Unidos, desde donde viaja por el mar hasta llegar a Europa. Para realizar este operativo se necesitaron barcos, ingenieros y diversas maquinarias que incluyen robots acuáticos. (Ni la infraestructura misma pertenecía a Las Toninas).

Ubicada en un lecho marino arenoso que no está lejos de Buenos Aires, Las Toninas se vuelve una superficie perfecta para este operativo. Sin embargo, ninguna de las empresas que actúan en el proyecto comparte una convivencia real con el medio. (“Level 3”, “South América-1” -de Telefónica-, “el Atlantis 2” y “el Bicentenario”, no hacen nada por limpiar las playas que utilizan ni colaborar desde el aspecto social y ambiental del espacio geográfico).

En una nota de Infobae se muestran los canales de comunicación que se promovieron a través de este cableado desde una posición de progreso y mostrando cómo la demanda aumentó en los últimos años.

Pero otros informes más cercanos a la zona, ponen énfasis en una situación que afecta al medio, generando una mala convivencia entre progreso y sociedad (en su calidad de uso compartido de los recursos) y sin hacer planes de modificación en lo inmediato.

En Las Toninas se instaló un sistema de cableado submarino (entre 4.000 y 10.000 m de profundidad) que por medio de la fibra óptica tiene a toda la Argentina conectada.

Actualmente, los recursos naturales son trabajados, explotados y dominados por capitales extranjeros y no garantizan empleos sustentables ni mejoras en la región.

Otros detalles: no se obtienen ingresos destinados a modificar la situación social de la región, ningún habitante local trabaja allí. La época de oro que supo beneficiar esta zona balnearia en donde los inmigrantes históricamente promovieron su crecimiento (nuestros abuelos, nuestros padres como cofundadores de una ilusión de progreso) está quedando atrás.

Los únicos que podemos hacer algo somos nosotros mismos, los turistas y los habitantes diarios del paisaje del que hablamos (quienes vemos el deterioro de sus playas y la imposibilidad de la sociedad analizada a la hora de entender que el mar está devorando sus playas, fuente principal de sus ingresos). Debemos entender que cuidar nuestros recursos naturales, y a nuestras especies, puede generar un gran cambio. Debemos pensar, debatir, razonar y accionar, para tener un futuro viable. El cambio es un pequeño movimiento de fichas que comienza con uno mismo. Si todos nos sumamos al esfuerzo, algún día, veremos cómo el país, la Argentina, puede llegar a ser un gran país, como también puede tener grandes representantes y ciudadanos. La naturaleza nos está alertando, ahora debemos escucharla.

logoEL SPOILER – EL NIÑO QUE DOMÓ EL VIENTO

Por Colantuono – Mazzeto – Durante – Andreone

ANÁLISIS Y CONTEXTO SOCIAL DEL ÁFRICA

SINÓPSIS

La película nos invita a conocer la realidad de las sociedades africanas, en este caso de la República de Malaui, en dónde William Kamkwamba, un niño con deseos de estudiar, y su familia, buscan subsistir ante los condicionamientos de pobreza que atraviesan. Excelente estudiante, pero atravesado por la realidad, las problemáticas ambientales terminan por afectar su zona de trabajo y vivienda y su familia, casi sin posibilidades de progresar, termina forzada a ajustar sus gastos y no poder generar ingresos para pagar sus estudios, racionando incluso la comida diaria. Estos problemas ambientales, provocados por un cambio en el ciclo de la lluvia producto de la tala de árboles irrestricta, hicieron que gran parte de las comunidades de este territorio queden en hambruna y pestes y con un gobierno dictatorial que rinde culto a las empresas industriales que avanzaron en consecuencia y afectando al ecosistema.

Así, William tuvo una gran idea con la cual ayudar a su pueblo. Mediante un molino de viento fabricado con chatarras intentará regar los cultivos y activar la zona de cosechas.

“El niño que domó el viento” (actualmente en Netflix) opera sobre las fibras de la discusión actual y nos enfrenta a una realidad: la mano de la sociedad y la agudeza de un problema social que parece no tener solución.

EL CONTEXTO

Las comunidades agrarias del África se encuentran en una situación de pobreza debido a problemáticas tales como la falta de lluvia que afecta al continente, ya que sin el agua de las lluvias, se dificulta el cultivo de alimentos y los habitantes enfrentan enfermedades que derivan en muertes prematuras. Los hombres y mujeres tienen que trabajar obligatoriamente para vivir, aunque no todos pueden alimentarse como se debe. Este presupuesto lo tienen pocas personas en este continente y cada vez son menos los que tienen acceso a condiciones aptas para la vida. Sin mencionar que los problemas ambientales empeoran cada vez más y más.

Desde los tiempos del imperialismo las empresas privadas no abandonan los recursos naturales haciendo que los pobladores de África pierdan lo poco que tienen. Esta situación pasa inevitablemente desapercibida para gran porcentaje de la población mundial.